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Fundación Comisión de Derechos Humanos de El Salvador,CDHES

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A 32 años de su asesinato Monseñor Romero vive

Miles de salvadoreños en todo el país, conmemoraron el magnicidio contra el Arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo por exigir desde el púlpito al gobierno de turno, el respeto de los derechos humanos para población que era masacrada por demandar mejores condiciones de vida.

Las actividades iniciaron desde el 22 de marzo, en la capilla del Hospitalito de la Divina Providencia, donde el 24 de marzo de 1980 a las 6 de la tarde un francotirador le asestó un disparo en el corazón, justo en el momento que levantaba el Cádiz. En ese mismo lugar pero a las 9 de la mañana de este año, las organizaciones Pro Memoria Histórica y Concertación Monseñor Romero, demandaron al gobierno de Mauricio Funes, anule la ley de amnistía para proceder al enjuiciar a los culpables de dicho crimen.

El sábado 24 en su XXXII aniversario y en la misma capilla del magnicidio, se desarrolló un acto religioso al cual asistieron más 400 personas. La pequeña capilla lucía abarrotada por todos los fieles de distintas organizaciones que se hicieron presentes desde tempranas horas. Entre ellos se encontraban miembros de organizaciones religiosas, de derechos humanos, de campesinos, sindicatos, etc.

La conmemoración de la mañana consistió en una misa celebrada en la capilla del Hospitalito de la Divina Providencia. En la misa hubo tiempo para el sermón, para enfocar problemas que atañen a la realidad del país, para los cánticos, las ofrendas, la participación de un ciudadano que declamó un poema que él compuso sobre Romero a 32 años de su asesinato; y por supuesto, para la participación de todos los sacerdotes presentes. Sin embargo todas las participaciones fueron enrumbadas a la glorificación del profeta Romero.

Al finalizar la misa, los feligrese se acercaron frente al altar, el cual consiste en un altillo donde está colocada la mesa con los sacerdotes que oficiaron la eucaristía retrato de Monseñor Romero pintado al óleo. A su alrededor se han colocado ramos de flores y una gran variedad de frutas que algunas asistentes llevaron como ofrendas. Los guineos y los mangos fueron de las frutas que más abundaron. Frente al altar hay un crucifijo sostenido en la pared con una frase alusiva a Romero.

Después de la misa procedieron a la procesión que culmino en Catedral Metropolitana de San Salvador, lugar donde descansan los restos del mártir Romero. En el lapso de la procesión se hicieron dos estaciones: la primera fue frente al monumento de El Salvador del Mundo, lugar donde también se encuentra un pequeño monumento en memoria de Monseñor Romero. La segunda estación se realizó a la altura del Parque Cuscatlán. A lo largo del camino, resonaron las consignas izquierdistas, se hicieron sentir los pronunciamientos en contra de la ley de amnistía y se escucharon a altos decibeles los cánticos que enaltecen la lucha de, según dijo Romero, "aquellos que no tienen nada" contra "los pocos que lo tienen todo".

Una vez que llegaron a catedral todos los fieles se congregaron en la parte frontal de la misma. Seguidamente se les invitó a pasar a la cripta de Monseñor Romero, misma que el año pasado fue uno de los puntos principales a visitar en la agenda del mandatario estadounidense Barack Obama.

Dentro de Catedral, los fieles avanzan hasta postrarse alrededor de la cripta de Monseñor Romero. Ésta yace rodeada de flores y cirios. Frente a ella, a manera de penitencia, las personas doblan sus rodillas, extienden sollozos, lágrimas y suspiros. Permanecen postrados todo el tiempo que consideran necesario mientras otros se limitan a observar en silencio. En definitiva, adentro, el ambiente se impone. Hay un ethosde una naturaleza distinta, podría decirse de solemnidad pero también de esperanza y júbilo, todo atañe a la memoria del mártir, del santo, del profeta. Su legado es tal que incluso el día en que se conmemora su asesinato, ha sido decretado por la ONU como el Día Internacional por el Derecho a la Verdad .

Este 30 de marzo la Concertación Monseñor Oscar Romero concluirá las actividades conmemorativas frente a catedral Metropolitana, iglesia desde la cual el sacerdote pedía paz y justicia para el pueblo salvadoreño, la misma donde fueron atacados sus feligrese en su acto fúnebres, por paramilitares que dispararon contra la multitud congregada.

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